Frutas frescas y frutas secas: Importantes para nuestra salud

Según el Código Alimentario Argentino, podemos distinguir a las frutas en cinco grandes grupos: Frutas frescas, frutas secas, frutas desecadas, frutas deshidratadas y frutas tiernizadas… ¿Conocías todas estas variedades?

En esta oportunidad te queremos contar sobre dos de estos grupos.

Frutas frescas

Denominamos frutas frescas a aquellas que, habiendo alcanzado su madurez fisiológica, presentan las características adecuadas para su consumo en estado natural. Como bien lo explicamos en otras entradas del sitio, este tipo de frutas constituyen un grupo de alimentos indispensable para nuestra salud y bienestar, especialmente por su aporte en fibras, vitaminas, minerales y sustancias de acción antioxidante.

Al hablar de frutas frescas, es importante hacer una distinción entre distintas variedades. ¡El siguiente cuadro les va a servir para entenderlas!

Variedad Características Ejemplos
Cítricos Son aquellas frutas que provienen de grandes arbustos o arbolillos perennes. Los cítricos están considerados entre las frutas frescas de mayor valor nutritivo. Ello se debe a un equilibrado contenido en agua, azúcares, ácidos, sales minerales, fibras y vitaminas, además de un elevado contenido en vitamina C que los caracteriza. Naranja
Limón
Mandarina
Pomelo
Cidra
Lima
Pepita Estas frutas se caracterizan por no tener hueso en su interior. En su lugar se encuentran un conjunto de semillas a las que denominamos “pepitas”. Manzana
Pera
Membrillo
Níspero
Carozo También son conocidas como frutas “de hueso” por el carozo duro y grande que contienen en su interior. Esta variedad de frutas se caracterizan principalmente por tener una semilla encerrada en un endocarpio duro. Cereza
Ciruela
Damasco
Guinda
Nectarina o pelón
Bayas y otras frutas pequeñas Este tipo de frutos se caracterizan por ser de pequeño tamaño. Son carnosos y disponen de pulpa en su interior, en la cual se encuentran las semillas. Arándano
Frambuesa
Frutilla
Grosella
Guaviroba/guabiroba o guavirá
Mora o zarzamora
Rosa mosqueta
Saúco
Siete capotes
Uva
Calafate
Maqui
Mistol
Piquillín
Pitanga, ñangapirí o arrayán
Pitaya
Zarzaparrila o Parrilla
Tropicales y subtropicales Las frutas tropicales provienen de las zonas de clima tropical o subtropical. Tienen en común no soportar el frío y poder ser dañadas o tener trastornos en el desarrollo cuando la temperatura cae por debajo de 4 °C. Son una importante fuente importante de hidratos de carbono, vitaminas, minerales, fibras y nutrientes. Açaí o asaí
Ananá o piña
Banana
Chirimoya
Durian o Durión
Falso Guayabo, Feijoa o Guayabo del País
Granada
Guayaba
Kiwi
Litchi
Mamón o Papaya
Palta
Pasionaria, maracuyá amarillo o Mburucuyá
Tuna
Coco
Mango
Breva
Carambola
Dátil
Higo
Caqui o Kaki
Quinoto
Tomate de árbol
Oliva o aceituna
Curcubitas (o cucurbitáceas) y otros Las cucurbitáceas son una familia de plantas trepadoras que se caracterizan por ser muy fáciles de cultivar. Son plantas anuales o perennes, y podemos encontrar dentro de esta familia a algunas hortalizas como la calabaza o el zapallo. Melón
Sandía
Pepino dulce
Cayota o alcayota
Frutas secas

Distinguimos a este tipo de frutas como aquellas que presentan, en su estado natural de maduración, un contenido de humedad tal que permite su conservación sin necesidad de un tratamiento especial. En este tipo de frutas es la semilla la parte comestible.

Las frutas secas son más conocidas como frutos secos, y se caracterizan porque en su composición natural tienen menos de un 50 % de agua. Son alimentos muy energéticos, ricos en grasas, en proteínas, así como en oligoelementos. Entre las frutas secas comestibles, podemos encontrar las siguientes: Almendras, Avellanas, Castañas, Nuez, Pecán y Pistacho.

Muchas veces, cuando hablamos de frutos secos englobamos a otros alimentos que técnicamente no corresponden a este grupo. Algunos ejemplos son el maní -que es una legumbre, pero popularmente se lo asocia a los frutos secos por su valor nutricional-, y las pasas de uvas -que técnicamente se consideran como frutas desecadas, ya que ha sido sometida a desecación en condiciones ambientales naturales para privarlas de la mayor parte del agua que contienen-.

El consumo de frutas secas es importante para nuestra salud debido a que poseen nutrientes imprescindibles para el organismo, como vitaminas, minerales y fibras. Sin embargo, por su elevado aporte de calorías, deben consumirse con moderación.

 

Fuente: https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/capitulo_xi_vegetales_actualiz_2019-10_.pdf

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