¿De qué hablamos cuando hablamos de Economías Regionales?

El amplio territorio de nuestro país cuenta con diversas características geográficas y climáticas, que permiten que los cultivos y las producciones agroalimentarias puedan adaptarse de mejor o peor manera a una zona particular.

Solemos usar el término “Economías Regionales” para referirnos a aquellas actividades agrarias y agroindustriales que funcionan de manera similar en un sector del país. Sin embargo -al no ser una diferenciación científica, sino más bien práctica- no hay estudios ni estadísticas oficiales que unan a estos sectores, aunque eso no implica que no podamos diferenciarlos claramente. Así, se configuran bajo este término distintas actividades como la producción algodonera, la producción de carnes, y obviamente la producción de frutas y verduras.

Como señalamos anteriormente, la producción de frutas constituye un tipo de Economías Regionales, pero es importante tener en cuenta que no todas las frutas se producen en una misma economía: justamente hay zonas con mejores situaciones socioambientales para la producción de determinada variedad (ver entrada “Frutas frescas y frutas secas: importantes para nuestra salud”), y en esto influye no solamente su climas y sus tierras, sino también las tradiciones de su gente.

Cuando analizamos en profundidad la producción de frutas por regiones, podemos ver claramente a qué nos referimos cuando usamos el término de Economías Regionales. A continuación, te invitamos a leer las características de las diferentes regiones y cuáles son las frutas que mayormente se producen en cada una de las provincias que lo integran.

Región Noroeste (NOA)

Está compuesto por las provincias de Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca, La Rioja y Santiago del Estero.
En cuanto a su relieve, esta región está fuertemente marcada por la presencia de la Cordillera de los Andes, lo cual le otorga un paisaje rodeado de cordones montañosos, quebradas y valles. El clima que predomina es subtropical seco y cálido. Durante la época de verano son comunes las fuertes lluvias y el calor extremo. Es importante tener en cuenta que en la región conviven dos tipos de clima diferentes: por un lado, el clima árido de alta montaña, semidesierto; y por el otro podemos apreciar el de las sierras que se caracteriza por su clima subtropical, con grandes bosques.
Ahora, ¿cómo influyen estas características de la región en la producción de frutas? Debido a las características climáticas -y sumado a falta de aparición de plagas- la región del noroeste se caracteriza por su destacada producción de frutas tropicales o subtropicales, cítricos y frutos secos. Entre las frutas frescas podemos destacar la banana, la palta, el mango, la tuna, el membrillo, el limón, la naranja y la mandarina (entre muchas otras); y entre las frutas secas se encuentran la nuez y las algarrobas.

 

Región Noreste (NEA)

Se encuentra ubicada en toda la zona noreste del país y se compone de las provincias de Misiones, Corrientes, Entre Ríos, Chaco y Formosa, y se compone de dos subregiones: la chaqueña y la mesopotámica.

La subregión chaqueña es una llanura boscosa plana y uniforme, con clima mayormente subtropical. Desde los cordones montañosos de las Sierras Subandinas, al norte del país, se extiende hacia el este una planicie cubierta por bosques secos y altos pastizales. Tiene un clima subtropical durante casi todo el año, con veranos cálidos y húmedos, e inviernos templados y secos.

La mesopotamia está rodeada por dos grandes y caudalosos ríos: el Paraná y el Uruguay. En esta subregión el clima es cálido y húmedo hacia el norte, y templado y seco al oeste.

Debido a las cualidades del clima y relieve, las frutas producidas en esta región son principalmente de variedades tropicales, subtropicales y cítricas. Encontramos grandes producciones de limones, naranjas, pomelos, mandarinas, papaya, palta, banana y sandía, entre otras.

 

Región Cuyana

Tradicionalmente abarca las provincias de Mendoza, San Juan y de San Luis, aunque suele insertarse a La Rioja dentro de esta región.
Hacia el oeste, prevalece un relieve montañoso de escasa vegetación debido a la presencia de la Cordillera de los Andes. En el este, predominan las extensas planicies llamadas Travesías, las cuales entran en contacto con la llanura pampeana, compuestas por varios cordones serranos aislados pertenecientes a las Sierras Pampeanas.
El clima es seco y los inviernos fríos, mientras que los veranos se caracterizan por el calor. En la franja de los Andes, como en el territorio desértico, durante el año puede apreciarse un gran calor durante el día y mucho frío por la noche.
Estas características propician el desarrollo de una fuerte economía regional: la vid. En las provincias de Mendoza y San Juan se centraliza el mayor porcentaje de viñedos del país. Sin embargo, los frutos secos tienen un gran protagonismo en esta región, en donde se evidencia la producción de la nuez, el pistacho, las almendras, las castañas y las avellanas. A su vez, entre las frutas frescas se encuentran producciones como la aceituna, el higo, el membrillo, la manzana y el durazno (entre otras).

Región Pampeana

Está conformada por las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y La Pampa (aunque San Luis al oeste, y Entre Ríos al este, también son provincias que suelen incluirse en esta región).

Su relieve se compone de una extensa llanura, con ondulaciones de antiguos médanos, considerada una de las más fértiles del mundo. Por lo general la región posee un clima benigno y templado. En invierno, en ciertas zonas puede haber presencia de nieve, mientras que en verano pueden percibirse lluvias.

Respecto a la producción de frutas en esta región, y debido a las particularidades del ambiente, podemos encontrar una amplia variedad de frutas frescas como el durazno, el arándano, la manzana, la frutilla, las naranjas, los pomelos y las mandarinas (entre otras), y respecto a las frutas secas, podemos nombrar principalmente la producción de nuez hacia el noroeste.

Región Patagónica

Abarca las provincias más australes: Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur. Además, comprende una muy pequeña porción del sur de La Pampa, Mendoza y Buenos Aires (partido de Patagones).

La Patagonia Argentina muestra dos tipos de relieve notoriamente característicos: El este es el lugar de las mesetas conocido como la subregión de Patagonia extraandina. El oeste es el terreno de las montañas, más conocido como la subregión andina.

Es principalmente una región de clima árido y semidesértico. La Patagonia Andina es húmeda debido a que las masas de aire del Pacífico disparan casi toda su humedad al otro lado de los Andes. Hacia el este es cada vez más seca hasta la zona Atlántica. El aire subpolar se origina en el sur y se dirige hacia el norte del país.

La producción de frutas en esta región se ve condicionada por los grandes fríos. Hacia el sur se destacan las producciones de bayas y frutas finas, como la cereza, las frambuesas, las moras y las zarzamoras. Subiendo hacia el norte encontramos frutas frescas de pepita, como la manzana y la pera, destacadas en el Alto Valle de Río Negro y Neuquén; frutas de carozo como la ciruela y el durazno; y una incipiente producción de frutos secos como nueces, avellanas, almendras y nuez pecán, entre otras frutas.

 

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