El papel de la escuela en la alimentación saludable

Si bien es cierto que los adultos de la familia son los principales responsables de la educación alimentaria de los niños, la escuela no puede desentenderse de este aspecto, y por consiguiente debe contribuir a la mejora de los hábitos alimentarios de todos sus alumnos.

Concebir la alimentación y el momento de la comida de una manera integral, como un espacio pedagógico que aborde no solo el aspecto biológico de la alimentación, sino también el sociocultural, es un requisito indispensable para el logro de un hábito saludable duradero.

Entonces, el desafío de la escuela radica en estimular a los alumnos para que amplíen y mejoren sus consumos alimentarios y sus elecciones frente a las diferentes alternativas alimentarias disponibles,  así como también la implementación de acciones tendientes a la promoción de la salud en general. Por este motivo es que las escuelas se constituyen una zona de desarrollo para una buena educación alimentaria nutricional, ya que atienden a los niños en la etapa en que sus hábitos están siendo formados.

 

Kiosco saludable: una responsabilidad de la escuela

Una de las herramientas que puede brindar el establecimiento para el logro de estos objetivos es la implementación de kioscos saludables que ofrezcan  alimentos ricos en nutrientes necesarios para el desarrollo en esta etapa biológica. Para lograrlo, es necesaria la participación de toda la comunidad educativa, en pos de consensuar intereses y criterios para que todos se sientan implicados en el proyecto y su puesta en práctica. De esta manera, la oferta de alimentos que provee la escuela permitirá a los alumnos elegir entre diversas opciones saludables.

A partir de lo expuesto, queda claro que la prohibición de determinados alimentos poco saludables no es suficiente para garantizar una alimentación sana. Podríamos decir que no hay alimentos “buenos” o “malos” de por sí, sino que hay que considerar la frecuencia de su consumo y en qué situaciones se los ingiere; lo que deberá ir siempre acompañado de educación alimentaria nutricional.

En Argentina está vigente la Ley N° 26.396/08 que en su Artículo N° 9 establece: “Los quioscos y demás establecimientos de expendio de alimentos dentro de los establecimientos escolares deberán ofrecer productos que integren una alimentación saludable y variada, conforme una lista que determine la autoridad de aplicación. Los productos mencionados y la lista que los determina deben estar en un lugar destacado y visible del establecimiento, conforme lo establezca la reglamentación”

Seguido a esto se enumeran algunas sugerencias para mejorar la oferta de alimentos saludables, que debe  y que no debe incluirse dentro del mismo:

  • Aumentar en el quiosco los alimentos nutritivos, sabrosos y que, a la vez, resulten atractivos para los alumnos.
  • Disminuir la oferta de alimentos de baja calidad nutricional.

 

El rol del comedor escolar

Además de los kioscos saludables anteriormente mencionados, es muy importante el rol del comedor escolar. En este no solo debe considerarse la oferta alimentaria, sino también debe estar acompañada por una  adecuada actitud de los docentes que atienden y supervisan a los alumnos en el momento de utilizar el comedor.

En tal sentido, se pueden recomendar acciones como:

  • Favorecer la creación de un adecuado clima de respeto en el comedor, que promueva la comunicación y la convivencia armónicas.
  • Conocer las necesidades alimentarias generales de sus alumnos, y las específicas de cada uno de ellos.
  • Estimular a los alumnos para que consuman todos los alimentos que se sirven en la mesa del comedor, sin “saltearse” preparaciones o ingredientes.

Promover los buenos modales en el momento de estar en la mesa.

  • Potenciar el cuidado de la salud a través de la alimentación saludable y la higiene.
  • Promover la adquisición, por parte de los alumnos, de hábitos saludables relacionados con las comidas.
  • Escuchar las sugerencias y los comentarios de los alumnos sobre el armado de los menús, la organización del comedor, etcétera.
  • Conformar con los otros docentes y con personal auxiliar un equipo de trabajo que accione conjuntamente, siguiendo los mismos criterios, en todo lo relacionado con la alimentación.
  • Informar a las familias sobre las conductas relevantes de los alumnos durante el momento de la comida (desagrado o rechazo ante determinado alimento del menú, presencia de malos hábitos, etcétera).
  • Contribuir a la formación de hábitos de higiene antes y después de la comida (lavado de manos, cepillado de dientes, etcétera).

Para que la alimentación saludable sea internalizada por los alumnos e incorporada como un conjunto de hábitos y una modalidad de vida, no bastará con modificar la oferta de alimentos presentados en el comedor escolar o en el quiosco escolar. Toda alimentación saludable en la escuela o institución educativa deberá elaborar y trabajar la temática de la alimentación saludable, para que pueda ser abordada también a nivel áulico. Para ello, será necesario planificar los contenidos que queremos que nuestros alumnos aprendan, teniendo en cuenta su desarrollo, relevancia y aplicación, y enmarcarlos en el contexto social, económico y cultural.

 

 

Fuente:

http://www.buenosaires.gob.ar/areas/educacion/curricula/alimentacion_saludable.pdf

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